Domingo 20 de Octubre de 2019
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Cuando las probabilidades de vida son pocas no pierdas la Fe

Aprendieron sus padres y hermanitas que Dios y los milagros existen, Federica tan pequeña, lucho siempre…

Federica Maite Luna nació el 23 de octubre del 2012. Su mamá noto que no se alimentaba normalmente y dormía demasiado, pero la respuesta de los médicos eran siempre la misma: “es una bebé dormilona, se tiene que adaptar”. Volvió a la consulta pediátrica a los 10 días como indican todos los médicos a un recién nacido. Ese día sorprendentemente, el pediatra notó que había bajado de peso, mucho más de lo normal, por lo que sugiere que a la alimentación se le agregue mamadera. Cuando comienza con su nueva alimentación comenzó a tener vómitos. A los 17 días de vida sus padres decidieron llevarla a la guardia, debido a que su reflujo era demasiado y en frecuencia.

Al atenderla, la pediatra de turno les aviso a sus padres que Federica tenía un soplo en el corazón, del cual nadie habría hablado en su nacimiento. Le sugirió que se le realice un estudio llamado Ecocardiograma (ecodoppler), junto a un análisis de sangre en carácter de urgente. Al día siguiente, después de una noche en que Fede no se alimentó, su madre la llevo al laboratorio, en un lapso de tres horas entregaron el primer resultado y le avisan que los niveles de glucosa (azúcar) estaban muy elevados y todos lo demás también. Con estos resultados deciden internar a Federica para comenzar a tratar lo que se le llama una sepsis generalizada sin foco (infección).

Ingreso con 18 días a la terapia del sanatorio. Estando sus padres en el pasillo, la doctora en turno comunica que Federica sufrió un paro cardiorrespiratorio, inexplicablemente, que no lograban rescatarla mucho menos estabilizarla, que cuando pudieran los dejarían verla, pero su estado era grave.

Pasada las horas informan que se encontraba estable, pero que las probabilidades de sobrevivir no pasaban el uno por ciento. Pasó un mes completo, Federica con respirador, sonda nasogástrica, sonda vesical, vías por doquier y una serie de aparatos. Se despertó en ese tiempo tres veces, la desentubaron y volvió a tener paros, en total fueron cuatros. La entubaron otra vez y volvía la cuenta regresiva a 0, siempre con el uno por ciento de vida. Luego deciden hacer una traqueotomía. Debido a tantas intubaciones, se estaba lastimando.

Llego a cuatro meses, con respirador, pasó a CPAP y llegó al anhelado oxígeno y su alta, todos los pronósticos y diagnósticos eran desalentadores, no va a comer, no va a hablar, no va a caminar. pero el diagnostico no llegaba. Se fue a casa, tenía cuatros meses y medio y no se movía, solo los ojitos y la cabeza, y se alimentaba solo por sonda.

Viajó al hospital Garraham el 3 de junio del 2014, donde le diagnosticaron Desmielinizacion Bioxipital, Epilepsia leve, Hipertensión Pulmonar, intolerancia a las Proteínas de la leche.

Curiosamente cada vez que Federica va a hacer sus estudios anuales, el neurólogo, dice: “el estudio salió peor…” pero gracias a algún milagro, ella no lo refleja. Teóricamente por su patología no debería caminar pero Fede lo hace.

Hace cuatros años que lucha junto a toda su familia con su obra social que no reconoce nada más que una cuarta parte de lo que ella necesita y que al poseer trabajo su papá el estado no reconoce que ella necesite pensión y con muchas otras cosas que la vida imponen.

Federica es la muestra fiel que los milagros existen, les da fuerza y ganas a todos para seguir por ella, y aunque los estudios digan lo contrario, nos enseña que el día a día se disfruta, siendo tan pequeña lucha siempre. Hoy Federica con cuatros años cumplidos el 23 de octubre, COME, BAILA, HABLA, CAMINA, JUEGA EN LA PLAZA. Es una niña muy feliz.



Fotos: 1 de 3 foto Richard Luna

Fuente: semanario del este

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